• La eurodiputada de Ciudadanos Susana Solís presenta en Madrid una propuesta para que la UE alcance la soberanía digital y proteja a la vez los derechos de los ciudadanos: más innovación y más seguridad para los datos

La eurodiputada de Ciudadanos y portavoz en Tecnología e Inteligencia Artificial en el Parlamento Europeo, Susana Solís, ha exigido a Bruselas legislación e inversión ambiciosas para que la UE logre el liderazgo digital y tecnológico, “porque ha quedado a rebufo de las grandes potencias del sector, EEUU y China, y se puede quedar fuera de juego”.

Solís ha presentado en un acto en Madrid el informe ‘Última llamada para Europa: La revolución digital no esperará por nosotros’, en el que explica la situación actual de la Unión, pero sobre todo propone una guía para ganar esta cuarta revolución industrial y la soberanía tecnológica, “que dentro de unos años tendrá la misma actualidad que hoy tiene la soberanía energética”. Entre sus reclamaciones está desarrollar un mercado único europeo: “Acabar de una vez con un puzzle de 27 piezas que genera otros tantos reguladores, supervisores y burocracias nacionales, poder llevar un proyecto de negocio de España a Francia o de Polonia a Estonia”, ha defendido.

La eurodiputada de Ciudadanos ha asegurado que Bruselas va a lanzar un aluvión legislativo sobre los gigantes tecnológicos, las plataformas, el control de los datos o la inteligencia artificial. En este contexto, ha exigido ambición para convertir Europa en un ecosistema de innovación, pero para que se respeten al mismo tiempo los derechos fundamentales de los ciudadanos.

“No puede valer que se usen los datos personales de cientos de miles de usuarios para presentarles contenidos que pueden afectar a su salud mental. No vale hacer la vista gorda con el pago de impuestos de multinacionales que facturan miles de millones al año en territorio europeo. No debemos abrazar el desarrollo de una inteligencia artificial desregulada que pueda servir en el futuro para que gobiernos o empresas monitoricen nuestra actividad y ataquen nuestras libertades”, ha exigido Susana Solís en un acto en el que ha contado con la colaboración de Víctor Calvo Sotelo, director general de DigitalES; Manuel Alejandro Hidalgo, senior fellow en ESADE Economic Policy; y Ana Pérez, CEO de ForestChain.

Susana Solís ha asegurado también que España se puede posicionar como un actor importante en esta apuesta. “Tenemos una industria tecnológica fuerte, somos pioneros en blockchain…, pero necesitamos eliminar barreras para que las empresas y ‘startups’ españolas puedan crecer: es crucial un mercado digital único, ser capaces de atraer talento y profesionales, avanzar en la colaboración público-privada, o la esperada ley de ‘startups’ para atraer capital”, ha explicado.

ORIENTAR LA BRÚJULA DIGITAL EUROPEA

La llamada ‘Brújula Digital de la UE’, con 12 objetivos, es un ejemplo de que las instituciones europeas comprenden el enorme reto. Sin embargo, y a pesar de esto, es necesario revisar cuáles son los principales retos a los que se enfrenta y qué acciones es necesario incluir, intensificar o reconsiderar en los próximos años.

La propuesta de Susana Solís parte del hecho de que la digitalización de la sociedad en su conjunto no es una opción sino el único camino, y los principales competidores de Europa nos llevan ventaja. Es fundamental trabajar por una UE soberana en lo digital cuya autonomía sea conforme además a los valores europeos. En este camino, y para defender los derechos de los ciudadanos, es imprescindible luchar contra la desinformación y las noticias falsas.

En este mismo contexto, la eurodiputada liberal apuesta por el desarrollo de la inteligencia artificial, pero garantizando al mismo tiempo el adecuado uso de los datos, para que no constituya una amenaza estratégica para Europa ni perjudique los derechos fundamentales de los ciudadanos.

El decálogo también reclama más inversión en innovación, crear todo un ecosistema europeo a favor del nacimiento y desarrollo de nuevas empresas digitales y la transformación de otras, para situar a la UE en una posición de liderazgo. La digitalización tiene que ser además transversal, deba llegar a los ciudadanos, las pymes, los trabajadores, sin discriminaciones: una política trasversal con rendimientos no solo económicos, sino también sociales, de igualdad y de género.

Una de las grandes apuestas de esta Europa digital, propone Susana Solís, tiene que ser desarrollar los servicios de salud, con herramientas digitales que mejoren la asistencia, la investigación, la interoperabilidad entre sistemas sanitarios, la capacitación y el trabajo de los profesionales sanitarios, etc.

Igualmente, es necesaria una regulación de las plataformas digitales, aprovechar al máximo el potencial de este mercado y su actividad, pero protegiendo al mismo tiempo los derechos de los ciudadanos. Una Europa además que desarrolle ciudades inteligentes, que sea respetuosa con el medio ambiente y que todo esto lo lleve adelante a una sola velocidad, sin dejar otra vez atrás a la Europa despoblada: los territorios con poca densidad de empresas y vecinos tiene una oportunidad magnífica para sumarse al carro del desarrollo gracias a la tecnología.